
El glifosato, el herbicida más usado en el mundo, presenta una serie de riesgos y peligros tanto para la salud humana como para el medio ambiente, aunque la comunidad científica mantiene un debate activo sobre su toxicidad. Para Vegetales y Frutas. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo clasificó como «probablemente cancerígeno para los seres humanos» en 2015, mientras que otras agencias de seguridad alimentaria de la UE y Estados Unidos mantienen su posición de que no presenta riesgos cancerígenos.
Sirve principalmente para matar plagas y maleza, que son parte del ecosistema, pero se fuerza y manipula, es químico y completamente artificial, y potente.
Riesgos para la salud humana
- Potencial carcinogénico: Estudios han asociado la exposición al glifosato con un mayor riesgo de linfoma no Hodgkin. En 2015, la IARC clasificó al glifosato como «probable carcinógeno humano (Grupo 2A)».
- Afecciones neurológicas: Se ha sugerido que la exposición al glifosato puede inducir neuroinflamación y daño neuronal, afectando la neurotransmisión y contribuyendo potencialmente a trastornos neurológicos.
- Problemas respiratorios: La exposición al glifosato se ha relacionado con irritación nasal, asma y, en casos graves, edema pulmonar.
- Daño en órganos: Existen vínculos entre la exposición al glifosato y afecciones renales crónicas, disfunción renal, daño hepático y enfermedades intestinales.
- Riesgos para la salud reproductiva: Algunos estudios indican que la exposición al glifosato podría tener efectos negativos en la salud reproductiva femenina, afectando la función ovárica y los niveles hormonales. También se ha sugerido que podría ser un disruptor endocrino.
- Diabetes: El glifosato se ha relacionado con la resistencia a la insulina y el desarrollo de diabetes tipo 2.
- Riesgos para los niños: Algunos estudios han detectado metabolitos de glifosato en la orina de niños, lo que ha generado preocupación sobre sus efectos en el desarrollo y en la salud renal de la población infantil.
- Impacto intestinal: Se ha asociado la exposición al glifosato con el desarrollo de enfermedades intestinales.
Peligros para el medio ambiente
- Impacto en la vida silvestre: Aunque el glifosato puro presenta baja toxicidad para la fauna, algunos productos comerciales que lo contienen pueden ser tóxicos debido a otros ingredientes. El uso de glifosato puede causar daños indirectos a la fauna al destruir las plantas que sirven de alimento y refugio.
- Daño a los polinizadores: Estudios han demostrado que el glifosato puede afectar negativamente a las abejas melíferas y otros polinizadores.
- Efectos en la flora: El glifosato es un herbicida no selectivo que mata a todas las plantas, excepto a las modificadas genéticamente para resistirlo. Su uso a largo plazo puede llevar al desarrollo de malezas resistentes, lo que a su vez puede requerir el uso de herbicidas aún más potentes.
- Contaminación del agua: Aunque algunos informes indican una baja lixiviación, el glifosato puede llegar a las fuentes de agua por escurrimiento o deriva de la aplicación, lo que supone un riesgo para los organismos acuáticos.
- Impacto en los suelos: El glifosato puede afectar a los microorganismos del suelo y, al matar la vegetación, puede alterar su composición y salud.
Cada quien tiene su verdad, contada…
Es importante tener en cuenta que las opiniones sobre la peligrosidad del glifosato varían entre las diferentes agencias reguladoras y la comunidad científica. Mientras que la IARC ha emitido una alerta sobre su posible carcinogenicidad, otras agencias no han llegado a la misma conclusión. A pesar de ello, las evidencias sobre los riesgos para la salud humana y el medio ambiente han llevado a varios países y ciudades a prohibir o restringir su uso.