
El kéfir es una excelente fuente de probióticos. Se trata de una bebida fermentada que contiene una gran variedad de microorganismos vivos, como bacterias y levaduras, que son beneficiosos para la salud intestinal.
Diferencia entre probióticos y prebióticos
Para entender la diferencia, es útil pensar en los probióticos y prebióticos de la siguiente manera:
- Probióticos: Son los microorganismos vivos (bacterias «buenas») que se encuentran en alimentos como el kéfir y el yogur. Su función es ayudar a repoblar y equilibrar la microbiota intestinal.
- Prebióticos: Son el «alimento» de los probióticos. Se trata de fibras no digeribles que sirven para alimentar a las bacterias saludables que ya existen en el intestino, ayudándolas a crecer y prosperar. Los prebióticos se encuentran en alimentos ricos en fibra, como los plátanos, las manzanas, el ajo y la cebolla.
Para optimizar los beneficios
Para potenciar los efectos del kéfir, puedes combinarlo con alimentos que contengan prebióticos, como añadirle fruta a tu batido de kéfir o incorporarlo en recetas con ingredientes ricos en fibra.
