
Ingredientes
- 2 aguacates Hass maduros (aprox. 350 g de pulpa)
- 1 chile serrano (2 si la quieres más picosa)
- ½ diente de ajo pequeño
- ¼ de cebolla blanca (25 g)
- ½ taza de agua muy fría (120 ml)
- 2 cucharadas de aceite de oliva o de aguacate (30 ml)
- Jugo de 1 limón grande
- 1 cucharadita de sal
- ¼ cucharadita de pimienta blanca
- 1 cucharadita de vinagre blanco (opcional, ayuda a conservar el color)
Paso 1. Cocer el chile
Hierve el chile serrano durante 5 minutos para suavizar el picor. Después pásalo a agua fría.
También puedes usarlo crudo si prefieres un sabor más intenso.
Paso 2. Licuar la base
Coloca en la licuadora:
- aguacate
- chile
- cebolla
- ajo
- agua
- limón
- sal
- pimienta
Licúa durante 1 minuto.
Paso 3. Emulsionar
Con la licuadora funcionando, agrega lentamente el aceite.
Este paso hace una gran diferencia.
La salsa adquiere una textura muy sedosa, brillante y estable.
Paso 4. Ajustar consistencia
Si quedó espesa:
Agrega agua fría poco a poco (10 a 20 ml cada vez).
Si quedó muy líquida:
Agrega un poco más de aguacate.
La consistencia ideal es que caiga lentamente de una cuchara formando una cinta continua.
Paso 5. Rectificar sabor
Prueba y ajusta:
- más limón si falta frescura
- más sal si falta intensidad
- más chile si deseas mayor picor
Resultado
Obtendrás una salsa:
- muy cremosa
- color verde brillante
- sin grumos
- sabor limpio a aguacate
- con un ligero toque de ajo y chile
- perfecta para tacos de pastor, carnitas, pollo, camarón y carne asada