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Salsa de Mango

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Una salsa de mango suave, brillante y perfectamente balanceada entre el dulzor natural de la fruta, la acidez del limón y un ligero toque picante. Su textura sedosa la convierte en el acompañamiento ideal para tacos, mariscos, pollo, carne asada, pescado, hamburguesas y botanas.


Ingredientes

  • 2 mangos Ataulfo maduros (aprox. 350 g de pulpa)
  • 1 chile jalapeño sin semillas
  • ¼ de cebolla blanca
  • ½ diente de ajo
  • Jugo de 1 limón grande
  • ½ taza de agua fría (120 ml)
  • 1 cucharada de aceite vegetal o de aguacate
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de azúcar o miel (opcional, solo si el mango no está muy dulce)

Paso 1. Preparar los ingredientes

Pela los mangos y corta únicamente la pulpa.

Retira las semillas del chile jalapeño si deseas un picor moderado.

Corta la cebolla y el ajo en trozos grandes.

¿Por qué?

Esto facilita el licuado y evita sabores demasiado intensos.


Paso 2. Licuar

Coloca en la licuadora:

  • mango
  • jalapeño
  • cebolla
  • ajo
  • limón
  • agua
  • sal

Licúa durante aproximadamente un minuto hasta obtener una mezcla completamente uniforme.

La salsa debe quedar totalmente lisa, sin fibras visibles del mango.


Paso 3. Emulsionar

Con la licuadora funcionando a velocidad baja, incorpora lentamente el aceite.

Este paso aporta brillo, una textura más cremosa y una mejor estabilidad, haciendo que la salsa luzca más profesional.


Paso 4. Ajustar la consistencia

Si la salsa quedó demasiado espesa:

Agrega agua fría poco a poco (10 a 20 ml cada vez).

Si quedó demasiado líquida:

Añade un poco más de mango.

La consistencia ideal es similar a un puré ligero: fluida, brillante y capaz de cubrir una cuchara sin escurrir de inmediato.


Paso 5. Ajustar el sabor

Prueba la salsa y equilibra los sabores.

Si el mango está muy ácido:

Añade un poco de miel o azúcar.

Si está demasiado dulce:

Agrega unas gotas más de limón.

Si falta intensidad:

Incorpora un poco más de sal.


Refrigeración

Guarda la salsa en un recipiente hermético y refrigérala durante al menos 30 minutos antes de servir.

Este reposo permite que los sabores se integren mejor.


Resultado

Obtendrás una salsa:

  • Muy cremosa.
  • Lisa y sin grumos.
  • Color amarillo intenso.
  • Brillante.
  • Con un equilibrio perfecto entre dulce, ácido y picante.
  • Ideal para tacos de camarón, pescado, pollo, cerdo, carne asada, hamburguesas, alitas o como dip para botanas.