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Salsa de Aguacate

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Chiles en Vinagre

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Aguachile

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Salsa Chapoli

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Salsa del Molcajete

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Recetas de salsas caseras

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Salsa de Guacamole

Ingredientes:
6 tomatillos, pelados y enjuagados
1 cebolla, cuarteada
2 dientes de ajo
2 chiles jalapeños
1 1/2 tazas de agua
Sal, al gusto
1/2 taza de cilantro fresco picado
1 cucharada de jugo de limón, o al gusto
3 aguacates maduros, su pulpa

Preparación:
Coloca los tomatillos, cebolla, ajo y chiles jalapeños en una cacerola a fuego medio, y agrega suficiente agua como para cubrir. Deja que hierva, reduce el fuego y cocina hasta que los tomatillos se hayan suavizado y cambiado de color, entre 5 y 8 minutos.
Pasa estas verduras a la licuadora con una espumadera y llena mitad del vaso con agua. Tapa y cubre la tapadera con una toalla de cocina; licua con cuidado de no quemarte hasta tener un puré homogéneo, aproximadamente 1 minuto. Añade la sal, cilantro y jugo de limón. Licua de nuevo durante unos segundos, solo para incorporar.
Agrega la pulpa del aguacate y licua otra vez hasta tener una salsa homogénea. Prueba y ajusta a tu gusto la cantidad de sal, cilantro y jugo de limón antes de servir

Salsa Chapoli

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Ingredientes Salsa Chapoli Güero Asado

Agua

Chile Guero

Aceite

Sal Yodada

Ajo en Polvo

Limón en Polvo

Cebolla en Polvo

Glutamato Monosódico

Goma Xanthana

Acido Acético

Acido Citrico

Colorante

Benzonato de Sodio

Sorbato de Sodio

Opinión personal sobre la Salsa Chapoli

Salsa Chapoli, es una salsa industrial envasada en varias presentaciones, se jactan de ser 100% naturales, pero los ingredientes debido al grado industrial, no es posible ofrecerlo, venta masiva de salsas trae varios problemas, se solucionan artificialmente, le pasan a todas las marcas, en promedio es lo mismo que todas las salsas con aditivos y conservadores.

¿Una salsa hecha con chiles naturales es realmente una salsa natural? Mi opinión como cocinero de salsas mexicanas

Hoy en día es muy común encontrar salsas comerciales que destacan frases como «hecha con chiles naturales», «receta artesanal» o «ingredientes naturales». Como consumidor, esas frases generan confianza y pueden hacer pensar que el producto está elaborado únicamente con ingredientes tradicionales.

Sin embargo, después de muchos años preparando salsas mexicanas, he aprendido que vale la pena mirar un poco más allá del frente de la etiqueta.

Los chiles naturales son solo una parte de la receta

Que una salsa esté hecha con chile de árbol, chile morita, jalapeño o habanero es una excelente noticia. Los chiles son el alma de la cocina mexicana.

Pero una salsa no está compuesta únicamente por chiles.

También puede contener:

  • potenciadores de sabor;
  • acidulantes;
  • estabilizantes;
  • espesantes;
  • colorantes;
  • conservadores;
  • mezclas de especias o saborizantes.

Ninguno de estos ingredientes significa automáticamente que una salsa sea «mala». Cada fabricante decide la formulación que mejor se adapta a su producto, buscando estabilidad, vida útil y un sabor consistente entre lotes.

Mi filosofía al preparar salsas

En SRSR sigo una idea muy sencilla.

Prefiero que el sabor provenga principalmente de los ingredientes tradicionales:

  • chiles mexicanos;
  • ajo;
  • cebolla;
  • jitomate o tomatillo;
  • frutas frescas cuando la receta lo requiere;
  • especias naturales;
  • sal.

Cuando el chile está bien seleccionado y se cocina correctamente, no necesita muchos elementos adicionales para ofrecer un gran sabor.

¿Y qué pasa con el glutamato monosódico?

El glutamato monosódico (MSG) suele generar opiniones muy divididas.

La evidencia científica disponible indica que es un aditivo considerado seguro para la población general cuando se utiliza en las cantidades autorizadas para alimentos. Diversos organismos internacionales han evaluado su seguridad durante décadas, pagados o patrocinados por las mismas empresas que hacen los estudios masivamente, es poco objetivo su análisis.

Por eso, mi preferencia por las salsas elaboradas con ingredientes tradicionales no se debe a que el glutamato sea necesariamente perjudicial, sino a que disfruto más el sabor que se obtiene cuando el protagonismo recae en los propios chiles, el ajo y las verduras.

Mi opinión sobre los aceites utilizados en las salsas

Además de revisar los chiles y las especias, siempre pongo atención al tipo de aceite que utiliza una salsa.

En lo personal, prefiero evitar los aceites vegetales refinados que se emplean con frecuencia en muchos alimentos industrializados. Mi filosofía en la cocina consiste en utilizar ingredientes sencillos y tradicionales, procurando que el sabor provenga de los propios chiles y no de formulaciones diseñadas para reducir costos o prolongar la vida útil del producto.

Cuando preparo una salsa, mis opciones favoritas son:

  • Aceite de oliva extra virgen, por su sabor, estabilidad y porque forma parte de una tradición culinaria con siglos de historia.
  • Manteca de cerdo de buena calidad, utilizada desde hace generaciones en la cocina mexicana y responsable de muchos de los sabores que identificamos como tradicionales.

No significa que cualquier producto elaborado con aceite vegetal sea automáticamente malo. Simplemente, para mis recetas y para mi forma de entender la cocina mexicana, prefiero utilizar grasas tradicionales que han acompañado nuestra gastronomía durante mucho tiempo.

Mi objetivo en SRSR es compartir recetas elaboradas con ingredientes que cualquier persona pueda reconocer fácilmente y que respeten, en la medida de lo posible, las técnicas e ingredientes que han dado identidad a la cocina mexicana.

Mi recomendación como consumidor

Siempre recomiendo leer la lista de ingredientes antes de comprar cualquier salsa.

No para buscar ingredientes «buenos» o «malos», sino para entender qué estamos llevando a la mesa.

Una lista corta y fácil de reconocer suele indicar una receta más sencilla, mientras que una lista más extensa puede responder a la necesidad de mejorar la conservación, la textura o mantener un sabor uniforme durante toda la vida útil del producto.

En SRSR creemos que menos es más

Nuestra filosofía consiste en elaborar recetas donde el chile sea el protagonista.

Buscamos que cada salsa conserve el sabor auténtico de la cocina mexicana, utilizando ingredientes sencillos y permitiendo que el carácter del chile destaque por sí mismo.

Al final, cada persona decidirá qué tipo de salsa prefiere. Lo importante es hacerlo con información y conociendo los ingredientes que forman parte de cada receta.

Salsa Taquera

Ingredientes:
1/2 kg de tomates verdes, pelados y lavados
3 Chiles morita secos
1 cebolla chica
4 Dientes de ajo
Sal
1/4 de taza de Cilantro picado
Jugo de 1 limón (opcional)

Preparación:
Asar los chiles en un comal por lo dos lados, cuidando que no se quemen, cuando estén listos, los ponemos en un contenedor con agua caliente a remojar y que queden sumergidos.
Partimos a la mitad los tomates y la cebolla en cuatro partes y las ponemos en una charola para horno, agregamos los ajos y los metemos al horno a 200°C. por 5 min. los sacas y volteas para que se doren por el otro lado (tiene que quedar todos lados bien doraditos).
Sacarlos y dejar que se enfríen un poco.
Ponemos en la licuadora los chiles, tomates y el ajo y molemos hasta que esté bien molido todo. (usamos el jugo que suelten los tomates al estar en el horno)
Se pone la mezcla en un contenedor y reservamos

Salsa de Chile Morita

Ingredientes:
12 tomatillos verdes
3 chiles morita/chipotle seco
1 diente de ajo
1/4 de taza de agua
1 cucharadita de sal

Preparación:
Sobre un comal o en una sartén asa los tomatillos a calor medio, volteándolos a ratos para que se tuesten sin que se quemen. Retíralos del fuego cuando estén cocidos (tomarán un color verde más claro) y tengan manchas cafecitas de tostado.
Tuesta también los chiles, cuidando mucho de que no se quemen.
Muele los tomatillos, los chiles, el ajo, el agua y la sal en una licuadora. Agrega un poco más de agua si hiciera falta para obtener la consistencia que te gusta