Ingredientes:
2 tazas de tomatillo milpero sin cáscara bien lavado
1 taza de chiles serranos o de árbol frescos (verdes)
1 manojo de cilantro, un trozo de cebolla y sal al gusto.
Preparación:
Se desinfecta todo 10 minutos en agua clorada, se escurre y se licúa tal cual. Se sazona con sal… ¡Y listo! ¡A disfrutarla! Las salsas crudas se deben consumir a lo más en un par de días.
Ingredientes:
15 chiles Jalapeños grandes rebanados
3 dientes de ajo grandes picados toscamente
½ taza de aceite vegetal (de oliva no, porque cambia el sabor )
Sal al gusto
1 cucharadita o cubito de knorr
1 cebolla fileteada
Preparación:
Calienta un poco de aceite y acitrona la cebolla, cuando este transparente agrega el ajo y luego los chiles.
Cuando el Chile se haya ablandado, pasa a la licuadora con el aceite y el knorr (pueden usar sazonados vegetariano).
Debe de quedar perfectamente licuado, rectifican la sazón con sal y lo guardan en un frasco de vidrio dura hasta un mes
Una salsa mexicana elaborada con chile de árbol seco y aceite de oliva, de textura sedosa, aroma intenso y un picor persistente. Es perfecta para tacos, pozole, carnes asadas, mariscos, pizzas, quesadillas y antojitos mexicanos.
Ingredientes
60 g de chiles de árbol secos
250 ml de aceite de oliva extra virgen suave
5 dientes de ajo
¼ de cebolla blanca
1 cucharadita de sal
Paso 1. Preparar los ingredientes
Retira los tallos de los chiles.
Si prefieres un picor ligeramente menor, elimina parte de las semillas.
Pela los dientes de ajo y corta la cebolla.
Paso 2. Calentar el aceite
Vierte el aceite de oliva en una cacerola.
Caliéntalo a fuego bajo hasta que esté caliente, sin dejar que humee.
¿Por qué?
El aceite de oliva desarrolla mejor su sabor cuando se calienta de forma moderada y evita que los chiles adquieran un sabor amargo.
Paso 3. Dorar el ajo y la cebolla
Agrega primero el ajo.
Después de aproximadamente un minuto incorpora la cebolla.
Cocina durante 2 a 3 minutos hasta que comiencen a dorarse.
Paso 4. Tostar los chiles
Añade los chiles de árbol.
Muévelos constantemente durante 20 a 30 segundos.
Retira inmediatamente la cacerola del fuego.
¿Por qué?
El chile de árbol es muy delicado. Si se quema aunque sea ligeramente, toda la salsa adquiere un sabor amargo.
Paso 5. Dejar infusionar
Permite que todo repose dentro del aceite durante 5 minutos.
Durante este tiempo el aceite absorbe el aroma y el picor del chile.
Paso 6. Licuar
Licúa:
chiles
ajo
cebolla
aceite
sal
Durante aproximadamente un minuto.
Obtendrás una salsa brillante y completamente homogénea.
Paso 7. Ajustar la consistencia
Si deseas una salsa más fluida:
Agrega poco a poco más aceite de oliva.
Si deseas una salsa ligeramente más espesa:
Agrega algunos chiles adicionales y vuelve a licuar.
La textura ideal es similar a una vinagreta espesa: fluida, brillante y fácil de servir.
Ajustar el sabor
Prueba la salsa.
Puedes añadir:
un poco más de sal
uno o dos chiles adicionales si deseas más picor
unas gotas de jugo de limón si prefieres un toque fresco (opcional)
Conservación
Guarda la salsa en un frasco de vidrio limpio y esterilizado.
Mantén siempre una ligera capa de aceite sobre la superficie.
Refrigérala y consúmela preferentemente dentro de las dos semanas siguientes.
Resultado
Obtendrás una salsa:
color rojo intenso
textura sedosa
brillo natural
aroma tostado
picor alto y limpio
ideal para tacos, birria, pozole, carne asada, mariscos y quesadillas.
Consejo SRSR
Si preparas esta salsa con aceite de oliva extra virgen suave, deja reposar el frasco durante 12 a 24 horas antes de consumirla. Ese tiempo permite que el aceite se infusione con el chile de árbol y el ajo, logrando un sabor más equilibrado y aromático.
Una salsa mexicana de sabor intenso, con el característico toque ahumado del chile morita y el picor fresco del jalapeño. Su textura sedosa y brillante la convierte en el complemento ideal para tacos, quesadillas, carne asada, hamburguesas, burritos y antojitos mexicanos.
Ingredientes
6 chiles morita secos
2 chiles jalapeños frescos
2 jitomates Roma medianos
¼ de cebolla blanca
2 dientes de ajo
½ taza de agua caliente (120 ml)
2 cucharadas del agua donde se hidrataron los chiles
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
1 cucharadita de sal
Paso 1. Hidratar los chiles morita
Retira el tallo de los chiles morita.
Calienta agua hasta que hierva.
Apaga el fuego y agrega los chiles durante 10 a 15 minutos.
Una vez suaves, escúrrelos y reserva un poco del agua de remojo.
¿Por qué?
La hidratación devuelve flexibilidad al chile y ayuda a obtener una salsa completamente lisa sin perder su sabor ahumado.
Paso 2. Asar los ingredientes
En un comal o sartén caliente asa:
jitomates
jalapeños
cebolla
ajo
Cocina hasta que aparezcan manchas doradas y los ingredientes estén suaves.
¿Por qué?
El asado desarrolla azúcares naturales y aporta un sabor más profundo y auténtico.
Paso 3. Licuar
Coloca en la licuadora:
chiles morita hidratados
jitomates asados
jalapeños
cebolla
ajo
sal
agua caliente
un poco del agua de hidratación de los chiles
Licúa durante aproximadamente un minuto hasta obtener una salsa completamente uniforme.
Paso 4. Emulsionar
Con la licuadora funcionando agrega lentamente el aceite de oliva extra virgen.
Este pequeño paso mejora considerablemente la textura.
La salsa adquiere un brillo natural y una consistencia mucho más agradable, similar a la que sirven en muchas taquerías.
Paso 5. Cocinar la salsa
Vacía la salsa en un sartén.
Cocina a fuego medio de 5 a 8 minutos, moviendo constantemente.
¿Por qué?
Este paso integra mejor los sabores, elimina el sabor crudo del ajo y la cebolla y hace que el chile morita desarrolle un aroma ahumado mucho más intenso.
Paso 6. Ajustar la consistencia
Si quedó muy espesa:
Agrega una cucharada de agua caliente cada vez hasta obtener la textura deseada.
Si quedó muy líquida:
Cocina unos minutos más para reducirla.
La consistencia ideal es fluida pero con cuerpo, capaz de cubrir una cuchara sin escurrir inmediatamente.
Paso 7. Ajustar el sabor
Prueba la salsa y corrige según tu gusto.
Más sal para intensificar los sabores.
Más jalapeño para incrementar el picor fresco.
Más chile morita para potenciar el sabor ahumado.
Unas gotas de limón si deseas un final ligeramente más fresco.
Refrigeración
Deja enfriar completamente antes de guardarla.
Conserva la salsa en un recipiente hermético dentro del refrigerador hasta por una semana.
Resultado
Obtendrás una salsa:
Color rojo oscuro brillante.
Textura completamente lisa.
Picor medio a alto.
Aroma intenso y ahumado.
Sabor profundo con notas tostadas.
Ideal para tacos, carne asada, pollo, hamburguesas, quesadillas, burritos, hot dogs y antojitos mexicanos.